Esta es la historia del encuentro entre Camila de 13 años de Santiago del Estero y Madre Catalina, en medio del dolor. Carlos su papá, de fe inquebrantable va a la beatificación a  cumplir la promesa que le hizo a su hija antes de morir hace tres meses. Agradecer a Madre Catalina su intercesión, y encontrarse espiritualmente con su hija que ya comparte la gloria de Dios junto a Madre Catalina, su mamá del corazón.

Si miras de cerca la imagen Camila tiene en su remera una reliquia de Madre Catalina, es la misma que la acompañó por fuera y por dentro desde fines de 2016 que le descubrieron una enfermedad terminal volviendo de su viaje de estudio de 7° grado en Villa Carlos Paz, hasta su partida en agosto de este año.

Esta historia de encuentro entre Camila y Madre Catalina la cuenta su papá Carlos Argañaráz  (59), oriundo de Santiago del Estero; un hombre de fe, fiel creyente de Dios, la Virgen, los Santos, de gran devoción a la Virgen del Valle, quien conoció el año pasado a Madre Catalina en el momento más doloroso de su vida, cuando a su hija Camila de apenas 13 años le descubren un cáncer irreversible.

La hermana Inés Tessi directora del Colegio Belén de Santiago del Estero, testigo de esta historia de amor y reparación, se encuentra con esta familia en una de las visitas que hacían todos los jueves con el grupo “Jóvenes por el Reino” (universitarios del grupo del MEJ) al Hospital de niños CEPSI de la Capital Santiagueña.

“Una tía se acerca y me pide por favor que vaya a rezar con ellos, ahí lo conozco a Carlos el papá de la niña y me impresionó la fe de este hombre, y cómo me hablaba con tanta devoción; esa noche no pude conocer a Camila pero siguieron las visitas y nos manteníamos cerca”, cuenta la hermana.

En otras de las visitas al hospital Inés se encontró con Camila, le dejó la reliquia de Madre Catalina, desde entonces la niña se aferró a Madre Catalina como una gran hija y amiga, compañera en su enfermedad; y hasta llegó a armar un grupo de whatsapp donde enviaba cadenas de oración que les mandaba a sus amigos con la oración de Madre Catalina para que la rezaran con ella.

La beatificación, lugar para el gran encuentro del corazón

Carlos Argañaráz de familia numerosa, quien estaba a cargo de la niña y sus cuatro hermanos, le pidió a Madre Catalina el milagro de la curación de su hija; eso no pasó, pero dice ser testigo de una gracia mayor, otro milagro que nunca pensó recibir “Cuando me trasmitieron la peor noticia de mi vida, cuando mi hija Camila dejó de existir, en el mismo momento me invadió una tremenda paz interior que yo no puedo creer hasta hoy, si antes lo quería a Dios ahora lo amo más porque sé que mi Ángel Camila está junto a Dios, junto a Madre Catalina” afirma Carlos.

“Ahora continuamos con más fe que antes; mientras pasamos por la enfermedad de Camila, pedí y recé tanto a Dios, que no me quedó nada de rencor, tengo una gran paz interior, que ojalá muchos pudieran sentir, y por eso sigo pidiendo y agradeciendo a Dios por la salud de mi familia y para que no falte trabajo”.

Carlos quien podría como otros papás en duelo estar enojado por la pérdida de su hija, cuenta con alegría y entusiasmo los días para participar de la beatificación; tíos y primos de Camila ya se están organizando el viaje para estar en la misa de beatificación el 25 de noviembre en Córdoba. Sienten que será una forma de encontrarse con Camila “sintiendo su presencia en el corazón que sigue entre nosotros”.

“No veo la hora de llegar al día de la beatificación en Córdoba porque ahí estará presente mi hija Camila en el corazón de la Madre Catalina, será una alegría, un orgullo para mí y para mi familia estar presente ese día de la beatificación, más que nada porque en ese lugar va estar presente mi hija a quién llevo conmigo en mi corazón, en su momento hemos rezado mucho a la Madre Catalina y le hemos pedido por la salud de Camila, y ahora queremos darle las gracias” dice Carlos atesorando la promesa que le hizo a Camila antes de morir.

La hermana Inés Tessi esclava del Corazón de Jesús dice haber sido testigo directo de la fe y la esperanza de esta familia dentro y fuera del hospital “Damos gloria a Dios porque nos ha unido en esta historia a través de Madre Catalina”. Así lo afirmaba la religiosa en el mismo momento que oraban en la casa de la familia para pedirle a Dios por intermedio de Madre Catalina que fue mamá biológica y del corazón, por todos los que perdieron a una/o, hija/o para que sientan la paz que solo Dios en su Sagrado Corazón puede sanar, cicatrizar, reparar.

«Asi la tenemos a la madre Catalina, junto con las fotos de Camila, por que mi hija nunca se separo de ella y en el lugar que está seguro la estará protegiendo» (Whatsapp del papá de Camila).