“Hermana no se preocupe, Dios nos cuida”

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06.04.2020. Hna Noelia Gualtieri ecj. Mission Sacre Coeur (Benín, África).

La hermana Noelila Gualtieri religiosa de las Hermanas Esclavas del Corazón misionando en Benín (África), nos comparte la realidad del coronavirus en esta tierra acostumbrada a las carencias y lucha contra las enfermedades. La Iglesia es el canal de «comunicación» en este momento. Y la gente sencilla de las aldeas expresa, a pesar de todo, su confianza en Dios que «nos cuida». 

 

«Sabemos que nos cuidas». Esta profesión de fe con la que finaliza el Papa Francisco en la bendición Urbis et Orbi, es la misma expresión que la gente de nuestras aldeas pronuncia en estos días: “Hermana no se preocupe… Dios nos cuida”

Una frase que como comunidad nos suscita sospecha de una cierta inconsciencia de la gravedad de esta situación mundial; y por otro lado nos interpela y nos invita a la confianza de quien depende de Dios. Una fe y esperanza de alguien que se sabe verdaderamente en las manos del Señor. En estas últimas semanas se nos han cambiado los planes como a todo el mundo. Hemos frenado nuestro trabajo de evangelización, de animación femenina y la escuela.

El gobierno ha puesto en marcha algunas medidas de prevención (cierre por 15 días de las escuelas, universidades, prohibición de todo tipo de encuentro- reuniones culturales y o religiosas, etc.)

La Iglesia, canal de comunicación 

Constatamos que la Iglesia ha sido pionera de estos pasos dados por el Estado beninés. Los obispos presentaron demandas en distintas oportunidades para concretizar con el cierre de los establecimientos educativos. Este pedido fue severamente rechazado por el Presidente. Al mismo tiempo la Conferencia Episcopal del Benín lanza un llamado a todos los fieles a seguir rigurosamente las medidas de prevención y a suspender hasta nuevo aviso las celebraciones eucarísticas, penitenciales, catequesis, procesiones, etc. Nuestros hermanos musulmanes también se fueron adhiriendo poco a poco a estas medidas de prevención.

Ante la falta de acceso a la tecnología, a la información, la Iglesia es el canal de comunicación. Los sacerdotes, religiosos y catequistas son en este momento los agentes de sensibilización y toma de conciencia de este nuevo virus, especialmente en los lugares donde no hay acceso a la radio ni a la televisión.

Es una situación complicada para toda el África Subsahariana. Es una región con muchos países con sistemas sanitarios colapsados por naturaleza. Hay una gran cantidad de población afectada por el HIV, tuberculosis y otras infecciones. Hace unos días nos informaron que los infectados de HIV tienen ocho veces más posibilidades de contraer neumonía por el coronavirus.

Economía informal

Dada la manera de vivir y la economía de subsistencia de cada familia es difícil o casi imposible mantener la distancia social. El mismo Presidente del Benín reconoce la imposibilidad de un confinamiento porque teme una revuelta social ya que el país no tiene los medios y el 70 por ciento de la población vive de una economía informal.

Por otro lado en algunas aldeas, inclusive en barrios de ciudades populosas no hay agua ni para lavarse las manos. La gente no cuenta con recursos para comprar alcohol en gel ni máscaras.

Creativos en Semana Santa 

Como agentes pastorales nos sentimos invitados a agudizar nuestra creatividad en esta Semana Santa que ya está entre nosotros. Aquí, en las aldeas es impensable seguir una misa por radio, ni televisión ni muchos menos online. La vivencia de la fe… cada domingo es una cita comunitaria que hace a la identidad del pueblo africano. La manera de vivir y celebrar la fe es ontológicamente comunitaria. Por lo que este tiempo significa para ellos un gran dolor no poder encontrarse en la oración.

«Que todos sean uno»

“Nos dimos cuenta que estábamos en la misma barca” (Papa Francisco). Pero una vez más esta gente sencilla pone en gesto concreto la invitación del Señor “que todos sean uno”.

Las personas más cercanas de la misión nos preguntan y rezan cada día por la situación de nuestras hermanas en Argentina, en Chile, nuestras familias y de manera especial por las hermanas y benefactores de España.

Llama la atención que sin tener mucha información del impacto que genera esta enfermedad, sin conocer la ubicación geográfica de los países más afectados esta gente se siente en la misma barca hace tiempo.

Foto original.