«Él mismo sabía que su destino era ser mártir»

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Equipo Comunicación Madre Catalina.

Beatificación Monseñor Angelelli. La noticia se sintió como un regalo del Sagrado Corazón para La Rioja y para la Iglesia en Argentina.

El padre Roberto Quierolo tiene 85 años, vivió en la época de Monseñor Enrique Angelelli en La Rioja, compartió la tarea pastoral, lo conoció de cerca y lo escuchó anticipar y palpitar la muerte a la que no escapó por amor a su gente.

Actualmente vive en La Rioja, fue Capellán del Colegio de las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús y a través de ellas nos deja su mensaje. Está feliz por esta gran noticia que recibieron de Roma, la aprobación del Decreto del Papa Francisco por el cual reconoce el martirio de Monseñor Enrique Angelelli, junto a sus compañeros en la diócesis de La Rioja: los sacerdotes Carlos Murias y Gabriel Longueville, el laico Wenceslao Pedernera. Todos ellos asesinados en un tiempo oscuro de la historia argentina: la última dictadura militar (1976-1983).

«Soy el padre Roberto Queirolo tengo 45 años en La Rioja, vine en tiempo de monseñor Angelelli con él pude compartir los tres últimos años. Lo conocía y lo admiraba de antes y sabiendo cómo era él, le pedí permiso para venir por tres años a La Rioja que se han prolongado por 42 años más.

Cuando vine acá quedé cautivado por esta provincia, por su pastoreo y tuve el privilegio, el gozo interior de compartir con él la tarea pastoral. El dio pruebas de su confianza hacia mí, con lo cual me sentí muy honrado al nombrarme como sucesor de los sacerdotes mártires Carlos y Gabriel de Chamical. Y justamente en este día en que celebramos que han sido declarados como Beatos, y a pocas horas de esta gran noticia que nuestro Santo Padre el Papa Francisco le comunicó personalmente por teléfono a nuestro Obispo Monseñor Colombo; que lo podremos honrar en nuestros altares en una fecha a determinar. Gracias al testimonio de tanta gente que lo ha conocido, ha podido gozar de su presencia evangélica, de su testimonio, de su amor a los demás, especialmente a los más necesitados.

Era un hombre extraordinario, estando con él a solas parecía como que el mundo no existiera, captaba por completo, era una persona que irradiaba algo especial.

El mismo sabía que su destino era ese, ser mártir, como muchos le aconsejaban, yo mismo personalmente le decía que se tomara un tiempo, que fuera hacer un curso a Europa o por América Latina hasta que pasaran los terribles momentos que estábamos viviendo.

El decía que un Pastor no podía abandonar a su rebaño en el momento del peligro. Esa muerte que él tenía consciencia cierta que iba a suceder lo acostumbraba a ser como un espiral, que de adentro para afuera lo iba marcando… van a matar un sacerdote, van a matar a un religioso, a un laico, pero al que buscan es a un bonete colorado, es al obispo, a mi.

El reconocerlo como tal como testigo del Evangelio más allá de que hubiera sido o no rubricado con su sangre, porque en todo momento fue un buen pastor, cristiano y un sacerdote totalmente entregado.

Damos gracias a Dios que haya podido ser reconocido y que su sangre derramada sea “Semilla de nuevos cristianos” es un honor para la iglesia Riojana y Argentina, una emoción y una alegría muy grande para los que pudimos compartir con él, su tarea pastoral, haber gustado de su calidez humana y pastoral, es un día de fiesta y por eso damos gracias a Dios.

Yo agradezco esta oportunidad de poder manifestar lo que ha significado para mí, pero más especialmente para los pobres; creo que la Iglesia Argentina y universal puede sentirse feliz y honrada con esta determinación. Que el Señor los bendiga”.

Testimonio de Madre Valeria González ecj. Superiora del colegio Sagrado Corazón de La rioja y Representante Legal.

En la entrega de detentes esta mañana en el día del Sagrado Corazón de Jesús.

“Hoy como comunidad de Esclavas de La Rioja queremos dar gracias Dios  por regalarnos esta bendición de la publicación del Decreto, ya tenemos la certeza de la beatificación de estos cuatro mártires, en los cuales están representadas las distintas vocaciones de la Iglesia, un Obispo, un sacerdote del clero, un sacerdote religioso y un laico. Es una enorme riqueza para toda la Iglesia, para nosotros es providencial que sea en el día del Sagrado Corazón.

Fue una alegría nos enteramos al mediodía nuestro Obispo Monseñor Colombo presidió la eucaristía en el colegio y cuando llegó al Obispado se encontró con que lo llamaban de Roma para darle esta noticia. Para La Rioja es una gran alegría en el clero, en el pueblo, hay gente que lo conoció, mucha gente sencilla que tiene en la memoria frases de Angelelli y esto le da un grado de compromiso distinto, esta noticia era muy esperada en la diócesis.

Nos alegramos que pronto se pueda dar esta beatificación, damos gracias a Dios y al Sagrado Corazón por este regalo”.

Agradecemos a Sergio Carrión Comunicador de la Red Catalina por las imágenes y su servicio de prensa.