Al paso que se creó la escultura de Madre Catalina, se amó la obra

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Testimonio de Maina Cordero, artista visual del equipo creador de la imagen de Madre Catalina. La creación se realizó de Julio a Noviembre de 2017.

«A Catalina la conocimos de la mano de Brochero, hace algunos años, como una mujer  dispuesta a seguir las locuras divinas del curita gaucho.

Cuando nos convocaron para la realización de la escultura de Madre Catalina nos dimos cita en la casa de las Hermanas Esclavas de Córdoba, donde nos recibió Emma, esa hermana tan especial, que desde hacía 20 años se perdía silenciosamente en las profundidades del archivo, redescubriendo fotos, escritos y cartas… con su inigualable calidez y tomándonos del brazo nos abrió la puerta de la habitación de Catalina de María Rodriguez. Allí su cama, sus objetos, el reclinatorio, la gran pintura, su hábito. Desde ese momento entre su espacio y nuestros talleres comenzó un diálogo para ir conociendo mucho más en profundidad a la próxima beata. Las hermanas por su parte, descubrieron el profundo trabajo de crear una imagen desde el barro.

El desafío era grande, las expectativas muy altas. El equipo de trabajo está integrado por Andrea Toscano escultora, Adrián Salvador y yo, Maina Cordero artista visual.

El proceso de trabajo fue largo, llevó meses, en los que se fueron sucediendo etapas que necesitaron de inspiración, concentración y un tiempo que no se puede abolir. Ésta es la manera en que nosotros enfrentamos la tarea, con gran respeto. Primeramente se realizó el modelado en la arcilla, material dúctil que obedece a las manos de Andrea y a las ideas y creaciones de todo el equipo.

Con las visitas de las hermanas Emma y Flavia al taller, fuimos interpretando la actitud y los elementos que debía tener la imagen, las características esenciales de Catalina, físicas y espirituales. Fui decidiendo en que postura se presentaría, cómo estarían sus manos, cómo serían sus ojos, a dónde dirigiría su mirada, los detalles del hábito, la rigidez de las telas , el almidón, los botoncitos forrados, el largo exacto de las faldas que Emma nos describía.

La interpretación y creación llevó su tiempo y las hermanas esperaban ansiosas mientras rezaban por nosotros. Ésta primera etapa culminó cuando todos aprobaron felices y satisfechos lo que se había logrado. 

El molde

Luego, durante unos días fuimos con Adrián construyendo el molde, pincelando capas muy delgadas de un material llamado caucho, que calca con precisión el modelado.

Luego este negativo se llenó con resina acrílica, muy resistente y liviana, que finalmente nos devolverá el positivo de la imagen en partes. Antes de unir las partes Adrián le colocó los ojos, que él mismo ha fabricado en resina. Éstas se unieron, lijamos y pulimos todos los detalles.

Por último comencé a mezclar colores y colocando en sucesivas capas, cuatro, cinco, seis para que se agarre bien la pintura. Cada color estuvo trabajado en la paleta, el negro del hábito, por ejemplo, está compuesto de varios colores rojo, azul, ocre, violeta, tierra para que se vuelva cálido, desaturado y no sea el negro crudo que sale del pomo. Por último una protección de cera le dio una terminación satinada.

Para nuestro taller fue un hermoso regalo y un placer que las Hermanas nos hayan convocado para realizar esta gran tarea. Maina Cordero, Taller Cordero Salvador.

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Testimonio de Hna. Emma Elena Paulinelli – Vicepostuladora

Al asumir el trabajo de dirigir esta obra de la escultura de la Beata Catalina de María confieso que fue una experiencia gozosa de fe y confianza porque:

Debía escuchar las sugerencias de las Hermanas para transmitir las mismas a las escultoras que debían realizar el trabajo. Y relacionarme con Andrea Toscano y Maina Cordero a quienes manifesté con corazón abierto lo que deseábamos y en ellas encontré una gran sabiduría, para comenzar esta obra que requería un largo proceso de trabajo: construir una estructura de metal, ésta es un esqueleto donde aún no se puede ver nada de Catalina de María; es necesario cargar la cantidad de kilos de arcilla sobre la estructura para recién empezar a modelar la forma.

En diálogo con las escultoras fue respondiendo a todas las preguntas para conocer más y más a esta mujer fuerte y valiente que se animó a mirar con mucha pasión y amor su misión que movida por la fe y esperanza nunca claudicó.

Proporcioné elementos donde ellas palparan la realidad y profundidad de la vida y obra de la Beata Catalina de María: SUS MEMORIAS, CARTAS, APUNTES de la Hna. Ana de la Cruz Moyano, CONSTITUCIONES DE 1894 y además palparon el género del hábito para percibir su textura y así darse cuenta de la caída de la tela, un escudo bordado que usaban las Hermanas en tiempos de Catalina de María.

Con todo este bagaje de elementos Andrea comienza a resolver cómo hacer la estructura de acuerdo a la posición de la figura; ahora se necesita paciencia, un tiempo de trabajo del taller. Y sobre todo acompañamos con la oración al Espíritu Santo para que ilumine e inspire a Andrea con luces y abierta al mismo modele la imagen de la Beata Catalina de María “Andrea necesita concentrarse en el proceso de trabajo, tranquila, mientras ustedes rezan por ella” palabras de Maina Cordero.

Finalmente sobre la arcilla modelada pudimos con correcciones de por medio, realizar la estatua de la Beata Catalina de María para su veneración.

Actitud de salida 

Su actitud es de “salida” porque es lo que la caracteriza siempre, nada la detiene cuando es voluntad de Dios y para su mayor gloria. Viene caminando, sobre un suelo empedrado, con los zapatos gastados y su hábito con un tenue movimiento.

Su mirada es penetrante y acogedora en su mano derecha porta el libro de las Constituciones de las H.H. Esclavas del Corazón de Jesús; del lado del corazón, su brazo izquierdo y su mano extendida en actitud de acogida nos invita a acercarnos porque sus grandes pasiones son el Corazón de Jesús y la humanidad especialmente los más desvalidos diciendo como el Corazón amante de Jesús: “Venid a mi…”.

Por todas las gracias y bendiciones que el Señor nos concede con este don de la Beatificación de Catalina de María ella con su imagen que contemplamos sea consuelo de los tristes, alegría de los abatidos, salud de los enfermos y ejemplo de vida a imitar.